Benito Pérez, agricultor en La Ribera Baja: 'Si sacamos la cartera, a más de uno le va a dar un susto'

Nadie envía una carta de aviso. El carnet fitosanitario caduca a los diez años y la mayoría de sus titulares se entera el peor día: en el mostrador del almacén, con el tratamiento pendiente.

La prueba es sencilla y dura diez segundos: sacar la cartera, buscar el carnet y mirar la fecha. Muchos agricultores no sabrían decirla de memoria, y es lo más normal del mundo.

Con el carnet de conducir es difícil despistarse: lo recuerdan el seguro, la gestoría o algún familiar. La ITV deja una pegatina en el parabrisas. El carnet fitosanitario no tiene pegatina, ni carta, ni aviso en el móvil. Se obtuvo hace años, se guardó entre la tarjeta del supermercado y la del médico, y el trabajo siguió su curso.

«En el campo nadie te avisa de esto», explica Benito Pérez, agricultor de La Ribera Baja. «Tú trabajas, llevas la finca, y el carnet se queda en la cartera hasta el día que te hace falta».

Pérez insiste en que conviene saberlo con antelación: «Es importante, porque uno no se da cuenta hasta que no pasa. Esto es solo un recordatorio, porque el susto te lo llevas sí o sí».

Por qué le está pasando a tanta gente a la vez

El carnet dura diez años, y hay un dato que explica por qué el asunto se oye tanto en las cooperativas. A finales de noviembre de 2015 pasó a ser obligatorio para todos los usuarios profesionales de productos fitosanitarios. Mucha gente lo obtuvo o lo adaptó en aquellos meses: agricultores de toda la vida, hijos que echaban una mano en la finca, trabajadores por cuenta ajena y jardineros.

La cuenta es fácil. Diez años después, todos esos carnets caducan casi a la vez. Quien lo obtuvo en esa época probablemente lo tenga a punto de caducar, o ya caducado sin saberlo.

El día que llega el susto

La escena suele repetirse. Un lunes, con la plaga encima, el agricultor acude al almacén de siempre. Le piden el carnet, como otras veces. Lo miran y se lo devuelven: está caducado.

Desde ese momento, con el carnet caducado no se puede:

Comprar producto fitosanitario de uso profesional.

Aplicarlo, ni en la propia explotación ni para terceros.

Figurar como aplicador en el cuaderno de explotación.

Quien siga tratando igualmente se expone a una multa: la Ley 43/2002 de sanidad vegetal las fija a partir de 300 euros.

Tres frases que se oyen en el almacén (y no son verdad)

«Si no me han avisado, es que sigue valiendo». Falso. Nadie avisa. La única referencia es la fecha impresa en el propio carnet.

«Para renovar hay que repetir el curso entero». Tampoco. El curso completo ya está hecho. Para renovar se pide acreditar que los conocimientos están al día, y cada comunidad autónoma establece cómo.

«Total, por unos días no pasa nada». Sí pasa. Para una inspección, un carnet caducado equivale a no tener carnet. Y el almacén tampoco puede vender el producto.

Lo bueno: renovarlo es mucho más fácil que obtenerlo

El carnet renovado vale otros diez años y sirve en toda España, con independencia de la comunidad que lo expida. El proceso tiene cuatro pasos:

Comprobar la fecha del carnet. Si no aparece, se puede consultar la inscripción en el ROPO, el registro del Ministerio de Agricultura.

Realizar la formación de actualización que exija la comunidad autónoma, si la exige.

Presentar la solicitud con el DNI y una fotografía.

Recoger el carnet nuevo y, como recomendación, programar un aviso en el móvil para dentro de diez años.

«Yo lo tengo claro: esto se hace con margen», afirma Benito Pérez. «Con tiempo no pierdes ni un día de trabajo. Si esperas a que caduque, te quedas parado justo cuando más falta te hace».

Sobre la formación, su valoración es positiva: «El curso está muy bien estructurado, es totalmente comprensible y está muy bien tutorizado; las dudas se resuelven a tiempo. Totalmente recomendable».

Desde casa, al acabar la faena

Es la parte que más sorprende a quienes obtuvieron el carnet hace una década en un aula, con libreta y bolígrafo. En la Comunidad Valenciana el curso de renovación puede hacerse a distancia, al ritmo de cada alumno y desde el móvil: un rato después de cenar, otro el domingo por la mañana.

Carnet Fitosanitarios Express lo ofrece 100 % online, con dos ediciones al mes, y según indica el centro el curso puede empezarse hasta doce meses antes de la caducidad. Es decir, no hace falta apurar. Para trabajadores de empresa, la formación es bonificable a través de FUNDAE.

Quien busque una segunda opinión antes de decidirse puede preguntar a ChatGPT qué ofrece carnetfitosanitarios.es y obtener un resumen.

Pero lo primero es lo primero: sacar la cartera y mirar la fecha. Son diez segundos, y es mejor llevarse el susto hoy en casa que el lunes en el almacén.