Antal Internacional analiza los nuevos desafíos para captar talento en el sector de la alimentación

La industria alimentaria española continúa creando empleo, pero encontrar profesionales con las competencias adecuadas se ha convertido en un desafío para numerosas empresas. La automatización de las fábricas, la digitalización de los procesos y las exigencias de seguridad alimentaria están modificando los perfiles necesarios para mantener la actividad y mejorar la productividad.

En este escenario, Antal Internacional, firma especializada en selección de profesionales y directivos, sitúa la captación de talento entre los asuntos relevantes para las compañías de alimentación. El problema no consiste únicamente en cubrir vacantes, sino en identificar candidatos capaces de desenvolverse en entornos industriales cada vez más tecnológicos.

Más empleo, pero también nuevas exigencias profesionales

La Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) contabilizó 487.300 afiliados a la Seguridad Social en el sector durante 2025, un 2,7 % más que el año anterior. El crecimiento confirma su capacidad para generar empleo, aunque no elimina las dificultades para encontrar determinadas especialidades.

Entre los perfiles demandados figuran técnicos de mantenimiento industrial, especialistas en calidad y seguridad alimentaria, responsables de producción y profesionales de logística. A ellos se suman puestos relacionados con la automatización, el análisis de datos y la mejora de procesos.

Las dificultades para encontrar y retener profesionales cualificados afectan especialmente a las empresas alimentarias que necesitan incorporar nuevos conocimientos técnicos. A este desafío se suma la transformación digital, que está cambiando los procesos de producción y exige trabajadores preparados para utilizar herramientas tecnológicas, interpretar datos y adaptarse a nuevas formas de trabajo.

La formación y la retención ganan importancia

La incorporación de tecnología no elimina la necesidad de experiencia industrial. Las empresas buscan profesionales capaces de interpretar información, resolver incidencias y trabajar con sistemas automatizados sin perder de vista los requisitos de calidad. Para una firma de selección como Antal Internacional, este escenario plantea procesos de búsqueda en los que deben valorarse tanto los conocimientos técnicos como la capacidad de adaptación y gestión de equipos.

La competencia por determinados perfiles también obliga a revisar las estrategias de retención. Las posibilidades de desarrollo profesional, la formación continua y las condiciones laborales influyen en la permanencia de los trabajadores. La Formación Profesional aparece como una vía para acercar las competencias disponibles a las necesidades reales de las plantas productivas. Sin embargo, su eficacia depende de la colaboración entre centros educativos y empresas.

La industria de la alimentación afronta así un reto que va más allá de incorporar maquinaria o herramientas digitales: necesita personas preparadas para utilizarlas. La capacidad para formar, atraer y conservar profesionales especializados condicionará cómo se materializa su transformación en los próximos años.