Ana Ivars, referente en habla hispana de marketing y negocios digitales, aborda el nuevo escenario del marketing con la llegada de la IA

La inteligencia artificial ha puesto la capacidad de producir al alcance de cualquiera. Pero esa facilidad también ha cambiado las reglas: hacer más y más rápido ya no basta para diferenciarse.

El valor se desplaza hacia la capacidad de pensar, seleccionar y tomar buenas decisiones. Ana Ivars, empresaria, consultora de negocios y mentora, una de las voces más reconocidas de habla hispana, con más de una década vinculada al marketing y los negocios digitales, sitúa ahí el verdadero reto: aprovechar la velocidad de la IA sin ceder a la tecnología el rumbo de la estrategia y decisiones.

Cuando producir está al alcance de todos, el criterio marca la diferencia

La IA ya ocupa un lugar cotidiano en el marketing, los negocios digitales y las ventas. Permite automatizar tareas, analizar grandes cantidades de información, personalizar acciones y desarrollar contenidos con una rapidez difícil de alcanzar mediante procesos exclusivamente manuales. Esa misma accesibilidad, sin embargo, está multiplicando los mensajes similares y reduciendo la capacidad de destacar simplemente por generar más piezas o propuestas.

El cambio obliga a desplazar el foco desde la herramienta hacia la decisión. «La IA ejecuta, el criterio decide», afirma Ana Ivars. Los sistemas pueden plantear alternativas y agilizar procesos, pero corresponde a las personas valorar qué encaja con una marca, qué merece comunicarse y qué camino responde realmente a los objetivos de un negocio.

Tampoco resulta necesario que un empresario conozca todas las herramientas de IA disponibles ni persiga cada novedad que aparece, por eso Ana Ivars entrega recursos de IA de forma gratis. La cuestión está en saber qué hacer con la IA, dónde puede aportar eficiencia y qué aspectos requieren experiencia, visión comercial y conocimiento del mercado.

«El marketing y las ventas ya no se entienden sin inteligencia artificial, pero debemos seguir manteniendo el criterio y realizando trabajos que aunque la IA puede hacer, no se deben delegar. Son las tareas "Human Reserved"», sostiene la empresaria.

Aplicar primero para enseñar después

Esta forma de entender la inteligencia artificial está estrechamente ligada a la metodología profesional de Ana Ivars: enseñar únicamente aquello que previamente aplica, valida y convierte en resultados. «No soy divulgadora de IA, soy empresaria y estratega que aplica la IA para hacer y crecer más rápido», explica.

Su experiencia supera los diez años trabajando con negocios de habla hispana, con más de 240.000 profesionales formados y una comunidad de más de un millón de seguidores. Durante su trayectoria ha formado y colaborado con marcas como Iberia, Luxottica, LaLiga, Iberdrola, Holded o ManyChat.

En 2026 recibió el Premio Mentoryx a la Mayor Trayectoria en Marketing Digital y Negocios de habla hispana y en febrero de ese mismo año fue investida Doctora Honoris Causa por Northern International University, universidad de Estados Unidos. También es autora de dos bestsellers publicados por Anaya y Editorial Planeta, el segundo con prólogo de Brian Tracy.

La inteligencia artificial seguirá ganando peso en las empresas y reduciendo el tiempo necesario para ejecutar numerosas tareas. Esa velocidad, por sí sola, no define una buena estrategia. El verdadero valor reside en saber dónde aplicar la tecnología, qué decisiones requieren una mirada humana y cómo utilizar ambas capacidades para impulsar el negocio sin perder dirección ni identidad.